Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas

FCFM conmemora Declaración de Principios del Consejo de Facultad firmada en 1985

El descubrimiento del cuadro lo realizaron el decano Patricio Aceituno y loes ex decanos de la Facultad.

El descubrimiento del cuadro lo realizaron el decano Patricio Aceituno y loes ex decanos de la Facultad.

El acto contó con la presencia de algunos de los académicos que firmaron la declaración.

El acto contó con la presencia de algunos de los académicos que firmaron la declaración.

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Declaración de Principios del Consejo de la FCFM firmado en 1985
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Con el descubrimiento de un cuadro con la copia del documento escrito y firmado por académicos miembros del Consejo de Facultad como respuesta a la imposición de un decano designado por el rector militar de la época, se recordó uno de los hecho que simbolizó la oposición de la FCFM contra la intervención del régimen militar en la Universidad de Chile.

En el marco de la sesión del Consejo de Facultad del miércoles 30 de agosto, se llevó a cabo el acto de descubrimiento del cuadro que contiene una copia de la Declaración de Principios del Consejo de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile firmada el 11 de abril de 1985 y el cual fue instalado en el salón de actos de la Torre Central, donde se realizan estas sesiones institucionales.

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En el acto, el decano recordó la historia de este hecho rescatada a través de las actas de las sesiones del Consejo de Facultad de esa época, que daban cuenta del tenso ambiente que se vivía por la imposición de un decano designado por el rector delegado del momento, general Roberto Soto. "El recuerdo de la historia de la Facultad permite conocer y aprender de experiencias pasadas, y contribuye a que las siguientes generaciones valoren el compromiso que otros en el pasado tuvieron en defensa de la misión y de la esencia misma de la Facultad, en momentos que esta fue seriamente amenazada durante la intervención militar de la Universidad", señaló el decano Patricio Aceituno.

Además de integrantes del actual Consejo, la ceremonia contó con la participación de algunos de los protagonistas de este documento, quienes redactaron y firmaron el texto como miembros del Consejo de Facultad de ese entonces: los profesores Víctor Pérez, Mauricio Sarrazín, Alfredo Lahsen, Humberto Fuenzalida, Francisco Brieva, Rafael Correa, Roberto Román, Patricio Poblete, Ricardo Badilla, José Pino y Raúl Uribe, quienes recordaron anécdotas y pasajes de la historia de cómo se llevó a cabo este escrito.

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La historia

Aunque la intervención del régimen militar en la conducción de la Universidad de Chile ya estaba instalada, en 1985, la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas se vio directamente afectada cuando el decano Guillermo González anunció su renuncia en el Consejo de Facultad de abril de ese año. En esa misma instancia, una comisión de búsqueda propuso al consejo cinco nombres para ocupar el cargo vacante, entre los cuales, mediante votación, se eligió una terna, integradas por los Profs. Igor Saavedra, Víctor Pérez y Atilano Lamana, que sería presentada al rector para la elección del nuevo decano de la FCFM. Sin embargo, la propuesta no fue acogida por el rector delegado, quien nombró a Juan Antonio Poblete para el cargo, lo que en la práctica significaba una intervención de la Facultad. Esto –según se cuenta- ya que la dictadura miraba con desconfianza el ejemplo que la Facultad daba al interior de la Universidad de Chile y hacia las otras universidades estatales con la reestructuración del Centro de Estudiantes de Ingeniería y la formación de la Asociación de Académicos.

Días antes que el nuevo decano designado asumiera, varios miembros del consejo, encabezados por el Prof. Igor Saavedra, solicitaron elaborar “un planteamiento concreto que se le presentaría al nuevo decano, en el cual tendría que incluirse los aspectos que se consideren esenciales para garantizar el nivel académico y la tradición de la Facultad”, según el acta de la sesión del consejo del 10 de abril de ese año. Fue así que se creó una comisión de redacción, integrada por los profesores Igor Saavedra, Víctor Pérez, Humberto Fuenzalida y Ricardo Badilla, con el fin de elaborar un documento que “debe estar por sobre la coyuntura y debiera ser válido de manera independiente del nombre del decano de la Facultad”, según la misma acta. Luego de ser discutido por los miembros, el 11 de abril, el consejo aprueba por unanimidad la Declaración de Principios del Consejo de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile.

La elaboración de este documento, la creación del “Shadow Cabinet” –reuniones clandestinas que realizaban los miembros del Consejo sin la presencia del decano- y la posterior oposición a la designación impuesta de cargos directivos internos por parte de la autoridad, además, de los frecuentes enfrentamientos con los estudiantes, llevaron a la renuncia del decano Juan Antonio Poblete, quien fue reemplazado -en noviembre de ese mismo año- y mediante votación, por el Prof. Atilano Lamana.

Las voces de algunos de sus protagonistas

Prof. Víctor Pérez:

“Para mí, este acto es muy emocionante porque significa recordar tiempos en que académicos y académicas, estudiantes y funcionarios de la Facultad se revelaron frente a la intervención de la dictadura y de la intervención de la Universidad. Y desde ese punto de vista es recordar todos los principios que en ese momento se plantearon para defender esta facultad y esta universidad, y que siguen siendo vigentes hoy día como son el respeto a una academia libre intelectualmente, muy rigurosa y comprometida con el país. Ver que esa declaración hoy sea parte del espacio donde el Consejo de Facultad se reúne, representa esa línea del rigor académico, del compromiso con el país, de la excelencia en el hacer y el quehacer universitario. Esto claramente marca y ha marcado a la Facultad, y somos hijos de esa cultura, y de alguna manera, hemos sido parte de la proyección de esa cultura y con la esperanza de que a futuro las próximas generaciones de la comunidad universitaria de la Facultad sigan preservando esa línea, esa pasión por desafiarse intelectualmente, por anteponer el interés del país y de la academia”.

 

Prof. Francisco Brieva:

“Esto es recatar un pedazo de historia que fue muy interesante porque fue una época en que la Universidad estaba muy postergada, muy deprimida. En esta facultad existió la capacidad de juntar gente joven que entendían que estar en la universidad era una manera de defender algunos principios claros, básicos, muy universales. Y esto se manifestó en forma muy natural en los acontecimiento que sufrimos a principios del año 85, lleno de desastres como el terremoto, y que juntó varios hechos en la Universidad, entre ellos el cambio de decano. Frente a eso, hay una intervención de un grupo de académicos que estaba representado por quienes formábamos parte del Consejo de la Facultad, no sé si todos, pero había un núcleo doctrinariamente muy puro sobre qué significaba tener un lugar de excelencia académica, que sin siquiera ponerse de acuerdo, muy intuitivamente coincidieron en una visión para esta facultad que había que defender, no importaba las condiciones de la Universidad, no importaba las condiciones del país, y esta declaración de principios es la expresión de ese deseo. Y con eso se instala y marca  el desarrollo de la Facultad por más de 30, 40 años y le dio un sello, una forma”.

 

Prof. Rafael Correa:

“Me sorprendí cuando me llamaron para invitarme a este acto. Son tiempos que, por lo menos para mí, son momentos no olvidados pero sí sobrepasado. La historia de esta facultad va muy de la mano en muchos aspectos con la historia de la Universidad de Chile, y la Universidad de Chile con la historia de Chile. Venir y encontrar a estos viejos próceres ha sido muy agradable. Fueron tiempos muy lindos pero a la vez muy álgidos. Sería importante escribir la historia de los que fue esa época de esta facultad en la defensa de los valores universitarios durante toda la dictadura. La Universidad de Chile no sucumbió, no quiero decir que exclusivamente, pero en forma muy importante gracias a esta facultad. Y el papel que jugó en la dictadura, desde un punto de vista muy amplio también fue muy fuerte”.

 

Prof. Ricardo Badilla:

“Este tipo de actos es muy importante porque la historia de las instituciones, sobre todo de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas, es una parte importante de la historia de Chile. En esa época, a un grupo de nosotros nos tocó sobrevivir en un momento duro y nunca dejamos las banderas de la Facultad afuera, independiente de las concepciones personales o políticas que pudiera tener cada uno de nosotros. Éramos, y seguimos siendo, académicos y sentimos que esta es nuestra casa. En su momento, fue muy duro, pero con la razón y las ideas salvamos una situación muy complicada y que dejó a la Facultad bien por mucho tiempo. Muchos de nosotros  nos alegramos que el espíritu siga en pie, y ojalá que esto sirva para las futuras generaciones por ese mismo camino”.

 

Prof. Mauricio Sarrazin:

“Fue un tiempo de mucha crisis, pero muy interesante también, porque luchamos por mantener las tradiciones de la Facultad. Yo era director de la Escuela en ese momento cuando llegó Juan Antonio Poblete. Como él iba a cambiar a todas las autoridades, nosotros decidimos no renunciar de manera que tenía que destituirnos, y claro, nos destituyó, y eso que yo conocía a Poblete de antes, habíamos estudiado juntos en Estados Unidos, en el MIT. Fue un tiempo complicado pero bonito, porque al final ganamos. Fue la primera derrota que tuvo Pinochet dentro de la Universidad, ya que esto sucedió antes de Federici. Incluso, tácticas que usamos en ese tiempo se usaron después contra él. Así y todo, me daba un poco pena Poblete porque acá nadie lo quería, incluso su secretaria decía que se venía bien temprano para no encontrarse con nadie, porque cuando pasaba por los patios, los estudiantes siempre lo insultaban”.

 

Prof. Roberto Román:

“Siento mucho orgullo de no solo haber formado parte de esa declaración, sino haber estado -junto a muchos otros- profundamente involucrado en el proceso que significó devolver un mayor grado de democracia a la Facultad, la Universidad y el país. Junto a nosotros, también hubieron muchos otros. En particular hay que destacar el rol fundamental que ejerció Igor Saavedra Gatica. El Prof. Saavedra fue quien organizó el "Shadow Cabinet" y fue un elemento clave en la resistencia pasiva que primero llevó a la dimisión de Juan Antonio Poblete y, más tarde a la caída del rector designado Federici. Esta declaración de principios encarna a la Facultad que he conocido más de 50 años -entré como alumno en 1964-, de la cual tengo un profundo orgullo, y que los académicos, alumnos y funcionarios van haciendo cada día mejor. Pero los logros son también con el esfuerzo de muchos, en particular de los que nos ayudaron a superar años difíciles en que el objetivo explícito de la dictadura fue tratar de destruir el sistema universitario público en general y a la Facultad en particular. Así que rescatar esa parte de nuestra historia demuestra que lo que hoy somos se ha construido a lo largo de muchos años con el trabajo desinteresado de muchos. También el futuro se va construyendo con el trabajo de hoy, por lo tanto, tener conciencia de nuestra historia, relevarla y apreciarla, nos ayuda a crear un futuro mejor”.

 

Prof. José Pino:

“Haber sido parte de esta declaración significa mucho para mí. Eran tiempos difíciles para la Universidad, nuestra Facultad, y en particular, mi departamento (Ciencias de la Computación). La idea que teníamos de hacer academia de verdad estaba bajo seria amenaza. Afortunadamente, la defensa de nuestras posiciones fue unánime, y teníamos un gran líder en la Facultad como era Igor Saavedra. Recuerdo la reunión en que se redactó la declaración; la idea era hacer algo ponderado, serio, que no reflejara los sentimientos del momento, sino estrictamente lo que era correcto.  Por eso me parece excelente que la facultad recuerde esto. Hay que felicitar a nuestro decano por recuperar esta pieza de historia. Muchas veces olvidamos las lecciones de la historia y aquello que nos hizo ser lo que somos. ¿Qué habría pasado si en 1985 nos hubiéramos dejado avasallar por la fuerza de la estupidez? Es difícil adivinar, pero quizás la Facultad -y muy probablemente mi departamento- no serían lo que son hoy. Lo otro notable es que las ideas de la declaración siguen siendo tan válidas como hace 32 años... no dudaría en volver a firmar la declaración”.

 

Prof. Alfredo Lahsen:

“Creo que es un mérito muy importante del actual decano el haber retomado esta idea que plasmamos en ese documento el año 85. En esa época, uno de los aspectos que más nos importaba era mantener a la Universidad, preservar todo lo posible lo que teníamos. Esa era la idea de fondo. Por otro lado, teníamos que mantener una unión total entre nosotros, que no hubieran divergencias mayores. Y yo creo que eso fue lo que nos salvó. Poblete renunció a los seis meses, fueron seis meses de lucha, ya que luego del documento y que asumió, él nunca pudo hacer nada, cuando él quería imponer un cargo, nosotros reclamábamos a la Contraloría General de la República porque aún cuando el  Consejo no tiene mayores derechos, sí el decano tiene la obligación de dar a conocer al Consejo las decisiones que toma, y sin eso, lo que haga no tiene valor. Luego, con la llegada del rector delegado Federici, los decanos de la época  se reunían en nuestra facultad con Atilano Lamana para seguir las mismas tácticas que nosotros utilizamos con Poblete. Me tocó verlo varias veces. Y eso es un orgullo”.

 

Prof. Patricio Poblete:

“En su momento, fue un acto de defensa del microclima que habíamos logrado crear y sostener en la Facultad. A pesar de la dictadura imperante y de los abusos que el país vivía a diario, en nuestra comunidad académica habíamos podido mantener y desarrollar reglas de convivencia que nos permitieron sobrevivir a esos años duros y desarrollar un liderazgo académico en el país. Todo eso se estaba poniendo en riesgo por la intervención que se avecinaba, y eso motivó el tratar de poner por escrito los principios que nos guiaban. Siendo un académico muy joven, tuve la suerte y el privilegio de estar en ese grupo. Por esto, para mí es muy importante que nuestra historia se preserve y sea conocida por todos, especialmente por las nuevas generaciones, para las cuales a veces es difícil imaginar lo que fue vivir y sobrevivir una dictadura brutal”.

 

Comunicaciones FCFM-U. de Chile

Lunes 11 de septiembre de 2017