El emblemático Cerro Calán se transformó en el epicentro de la divulgación científica nacional durante la reciente celebración del Día del Patrimonio. El evento, organizado por la Dirección de Vinculación Externa (Dirvex) y el Departamento de Astronomía (DAS) de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas (FCFM) de la Universidad de Chile, superó todas las proyecciones iniciales y marcó un hito sin precedentes al registrar una asistencia récord de más de 12.600 personas. Familias completas ascendieron a la cima del cerro para participar en una jornada pedagógica e interactiva centrada en el asombro y el diálogo directo con investigadores de vanguardia.
El Director del Departamento de Astronomía de la FCFM, Patricio Rojo, destacó el enorme entusiasmo de los asistentes y el impacto visual de la cumbre. "Es definitivamente sobrecogedor ver la cima del querido Cerro Calán lleno de familias, lleno de preguntas, lleno de interés del público por saber más de esta disciplina; ver niños con disfraces de astronautas", relató el académico, añadiendo que resulta sumamente gratificante constatar cómo este hito de apertura comunitaria se ha consolidado y expandido con los años hasta alcanzar estas históricas cifras. Asimismo, enfatizó que este logro operativo y de convocatoria fue posible gracias al compromiso colectivo de funcionarios, académicos y estudiantes de la Facultad.

Esta masiva respuesta del público pone de manifiesto la creciente necesidad de la ciudadanía de vincularse activamente con los avances de la academia. Al respecto, el decano de la FCFM, Francisco Martínez, definió la jornada como una oportunidad invaluable. "Esta es una magnífica instancia para democratizar, porque no solamente es contar lo que hacemos, sino que es vivirlo", señaló la máxima autoridad de la Facultad. En ese sentido, agregó que la Universidad de Chile tiene una vocación intrínseca por abrir espacios de encuentro, y que "tenemos esa misión: de transformar aquello que es conocimiento, aquello que es tecnología, aquello que son las grandes instituciones, a conversar y a transformar nuestra sociedad".

De igual manera, el Premio Nacional de Ciencias Exactas, el profesor José Maza, relevó el significado profundo de abrir las puertas del Observatorio Astronómico Nacional. Maza recordó que la investigación científica es una parte inseparable del quehacer universitario y del desarrollo del país, sentenciando de forma categórica: "Sin universidades, un país no existe. El corazón de un país son las universidades y el corazón de las universidades es la investigación científica".

El impacto de la ciencia en la vida cotidiana y el desarrollo de un futuro responsable
A diferencia de ediciones anteriores focalizadas exclusivamente en la observación celeste, el programa de este año expandió significativamente sus fronteras temáticas. El evento integró módulos interactivos y debates en torno al cambio climático y la Inteligencia Artificial (IA), temáticas urgentes que modelan de manera directa el devenir de la sociedad actual. Este cruce disciplinario buscó dotar a los ciudadanos de herramientas analíticas para comprender los fenómenos tecnológicos que transforman su cotidianidad.
En este ámbito, la académica del Departamento de Ciencias de la Computación (DCC) y de la Iniciativa de Datos e Inteligencia Artificial (IDIA), Claudia López, enfatizó la importancia crítica de generar estos puentes informativos en espacios de acceso público. "La Inteligencia Artificial ya es parte de nuestro día a día y moldea nuestra sociedad. Hablar de ella en instancias ciudadanas como el Día del Patrimonio es vital para democratizar su conocimiento; necesitamos que las personas entiendan cómo funciona la IA para avanzar en un uso crítico y reflexivo, y construir juntos una tecnología que sea transparente, justa, alineada con los principios de una IA responsable".

La vocación social de la iniciativa adquirió un carácter profundamente emotivo al propiciar encuentros intergeneracionales. La astrónoma y Premio Nacional de Ciencias Exactas, María Teresa Ruiz, compartió extensamente con los asistentes y manifestó su optimismo respecto al interés científico de la juventud, comentando que "escuchar a niños pequeños proyectarse como futuros investigadores resulta sumamente conmovedor". Ruiz recalcó que el éxito de la convocatoria demuestra que existe un interés genuino y transversal en el país, depositando sus esperanzas en que estas nuevas generaciones lideren la construcción de una sociedad mejor.

El impacto real de este modelo de divulgación quedó fielmente reflejado en el testimonio de Elena Salinas, una asistente de 11 años proveniente de la comuna de La Florida. Elena relató que su vocación se despertó en segundo básico tras realizar un proyecto escolar sobre la trayectoria de la profesora Ruiz, por lo que tener la oportunidad de conocerla en persona representó una experiencia inolvidable. "Me gustaría estudiar astronomía. Solo investigar en el espacio, ver lo que traen de allá arriba, buscar estrellas", declaró la menor.
Con este masivo respaldo ciudadano y la participación activa de consorcios astronómicos internacionales de primer nivel como ALMA, ESO y AURA, el encuentro en Cerro Calán se consagró como un hito de integración cultural. Al final del día, la multitudinaria visita dejó una lección muy clara: sacar la ciencia de los laboratorios y ponerla en manos de la gente es el único camino para que el conocimiento deje de ser un concepto lejano y se convierta en un patrimonio vivo, que le pertenezca a todos.

