Desde la cima del Cerro Pachón (a 2.682 metros de altitud) en la Región de Coquimbo, bajo cielos oscuros y despejados, el Observatorio Vera C. Rubin de la NSF–DOE ha comenzado el revolucionario Sondeo del Espacio y el Tiempo como Legado (Legacy Survey of Space and Time, LSST). Este sondeo de diez años es la campaña emblemática de Rubin para crear el registro cinemático más completo del universo en la historia.
Durante los próximos diez años, Rubin observará todo el cielo austral cada pocas noches para crear una película de ultra alta definición y gran amplitud de nuestro Universo. Este hito, largamente esperado, es la culminación de años de esfuerzo por parte de miles de personas en todo el mundo, en continuidad al evento conmemorativo Rubin First Look que tuvo lugar en junio de 2025, el cual fue seguido por trabajos finales de puesta en marcha, una revisión de preparación operativa y el comienzo del flujo de alertas.
“Para llegar a este momento histórico, distintos equipos de investigación han recorrido un largo camino de preparación conjunta. Entre los hitos fundamentales que hemos alcanzado para preararnos para esta etapa destacan el survey HiTS, desarrollado entre 2013 y 2018, y la posterior creación y consolidación del broker ALeRCE desde 2019. Todo este ecosistema tecnológico y científico ha sido respaldado por el arduo trabajo de los centros albergados en la FCFM como el Centro de Modelamiento Matemático (CMM) y el Instituto Milenio AstroFísica (MAS), que han invertido sistemáticamente en este desarrollo durante más de una década. Hoy vemos los frutos concretos de este tremendo esfuerzo colaborativo, destacando especialmente que el equipo detrás de ALeRCE ya se encuentra liderando los reportes de supernovas con los primeros datos de Rubin” señala Francisco Förster, académico de la FCFM quien fue seleccionado como integrante experto en dominio temporal, ciencia de datos y supernovas del Comité Asesor Científico del Observatorio.

El Observatorio Rubin es una instalación del gobierno de los EE. UU. operada conjuntamente por NOIRLab de la NSF y el Laboratorio Nacional de Aceleradores SLAC del DOE. está conformado por una extensa y diversa red global de universidades, centros de investigación astronómica y agencias científicas nacionales distribuidas en múltiples continentes. La participación incluye a entidades coordinadoras a nivel país, como Astronomy Australia Ltd (AAL), LSST:Canada y el consorcio LNA-ON-LNCC-RNP en Brasil, junto con centros de investigación europeos como el IN2P3 en Francia, el INAF en Italia, el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) en España y múltiples institutos Max Planck (MPA, MPE, MPIA) en Alemania. También con centros en Asia (KASI en Corea, institutos como el TIFR y NCRA en India, y JPG en Japón), Oceanía (Universidad de Auckland en Nueva Zelanda) y ULTRASAT en Israel. Asimismo, la red cuenta con una fuerte presencia de instituciones de América Latina, como el IATE en Argentina, LIneA y FAPESP en Brasil, y la UNAM en México. En Chile es gestionado por la Asociación de Universidades para la Investigación en Astronomía (AURA). Asociación donde la Universidad de Chile cumple un importante rol.

NSF–DOE Vera C. Rubin Observatory/NOIRLab/SLAC/AURA
Capacidad y alcance del Observatorio
El diseño único del Observatorio Rubin combina una gran potencia de captación de luz, la capacidad de moverse rápidamente por el cielo y un amplio campo de visión. Su cámara de 3200 megapíxeles, la cámara digital más grande del mundo, captura ahora una imagen nueva y detallada aproximadamente cada 40 segundos. Operando con esta velocidad y sensibilidad, Rubin funciona como un sistema unificado y bien ajustado, capaz de captar objetos tenues y eventos fugaces a una tasa sin precedentes cada noche.
La apuesta de Rubin es que durante estos 10 años, su puesta en marcha permita descubrimientos como estrellas pulsantes, millones de explosiones de supernovas, el registro fósil de las galaxias, pistas sobre los misterios de la energía y la materia oscura, entre otros fenómenos. Al regresar a cada punto del cielo unas 800 veces a lo largo de una década, los datos de Rubin buscan entregar a la comunidad científica visiones profundas y ricas en tiempo necesarias para descubrir eventos sutiles, captar objetos en movimiento y estudiar la expansión acelerada del Universo.
Además, Rubin es la máquina de descubrimiento del Sistema Solar más potente que se ha construido hasta la actualidad. Al tomar unas mil imágenes cada noche, el observatorio está compilando un censo detallado del Sistema Solar, incluyendo millones de asteroides y cometas. En solo mes y medio, durante los sondeos de optimización temprana, Rubin descubrió más de 11.000 asteroides nunca antes vistos, incluidos 33 objetos cercanos a la Tierra y 380 objetos transneptunianos (cuerpos celestes que orbitan alrededor del Sol a una distancia promedio mayor que la de Neptuno).
Cada noche, Rubin recopila aproximadamente diez terabytes de datos y genera hasta siete millones de alertas sobre cambios en el cielo nocturno. Estas alertas se envían a los siete brokers de alertas: sistemas automatizados que clasifican estos cambios para que los científicos puedan actuar rápidamente. Uno de estos brokers es el chileno ALeRCE (Aprendizaje automático para la clasificación rápida de eventos), única plataforma que opera desde el hemisferio sur que permite llevar productos y servicios procesados en tiempo real a través de la utilización de infraestructura Cloud y modelos de Machine Learning operativizados en el Laboratorio Nacional de Supercómputo del CMM albergado en la FCFM. broker desarollado en alianza con, el Instituto Milenio Astrofísica, Data Observatory y la Universidad de Concepción.
Se espera que cuando el LSST esté terminado, el conjunto de datos final contendrá miles de millones de objetos con billones de mediciones, todo accesible a través de publicaciones de datos periódicas. Es la primera vez que tantos datos astronómicos estarán disponibles para tantas personas, abriendo la puerta a nuevos tipos de descubrimientos tanto para científicos como para el público.
Esta imagen de 1,7 gigapíxeles de un campo de estrellas en la constelación de Lupus muestra la visión sin precedentes del Universo que nos ofrece el Observatorio Vera C. Rubin de la NSF–DOE. Equipado con la Cámara LSST —la cámara digital más grande del mundo—, Rubin combina una amplia vista del cielo con la capacidad de detectar objetos extremadamente tenues. Con esta capacidad, Rubin puede revelar detalles del cosmos en una enorme gama de escalas: desde galaxias lejanas hasta estrellas individuales, pasando por las sutiles nubes de polvo dispersas por toda nuestra galaxia.
Las tenues y luminosas nubes que se extienden por esta imagen son cirros galácticos: nubes de gas y polvo interestelar que pueden observarse en el primer plano de la Vía Láctea. La capacidad de Rubin para capturar escenas como esta con un detalle sin igual abrirá nuevas ventanas a la estructura de nuestra galaxia y del Universo más allá de ella.

Fotografía de portada: NSF–DOE Rubin Observatory/NOIRLab/SLAC/AURA/P. Lago

