La Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile obtuvo por primera vez el Sello de Excelencia HuellaChile, el reconocimiento de mayor exigencia del programa homónimo. La certificación correspondiente a 2025 se suma a los sellos de Cuantificación, Reducción y Cuantificación de Evento obtenidos ese mismo año, con lo que la FCFM acumula 11 reconocimientos HuellaChile desde 2019.
“Para la Facultad, obtener el Sello de Excelencia de HuellaChile es un reconocimiento relevante porque demuestra los avances sistemáticos que hemos tenido como institución en materia climática. Este sello no solo reconoce a las organizaciones por cuantificar o reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero, sino también por incorporar aspectos más transversales, políticos y estratégicos en su funcionamiento”, explica Pablo Garrido, jefe de la Oficina de Ingeniería para la Sustentabilidad (OIS) de la FCFM.
Asimismo, a decana de la FCFM, Susana Mondschein, valoró la obtención de esta certificación y destacó el esfuerzo colectivo de la institución: “Esta distinción refleja un trabajo colaborativo y sostenido por avanzar hacia un campus más responsable con su entorno. El desafío ahora es plasmar estos resultados y nuestras capacidades en acciones concretas para una gestión crecientemente sustentable de Beauchef”.
De la medición a una gestión climática integral
La FCFM comenzó a cuantificar su huella de carbono organizacional en 2019. Desde entonces, el proceso ha avanzado desde la construcción de inventarios de emisiones hacia la acreditación de reducciones y la incorporación de compromisos institucionales vinculados con energía, residuos, transporte, infraestructura y otras áreas de funcionamiento del campus Beauchef.
“Este reconocimiento demuestra que la Facultad ha avanzado desde conocer y cuantificar sus emisiones hacia una gestión climática mucho más integral. Hemos construido información sobre nuestra huella de carbono de acuerdo a estándares internacionales; hemos sido capaces de acreditar proyectos de reducción que disminuyen nuestras emisiones, y progresivamente, hemos incorporado compromisos, acciones de sensibilización y colaboración que trascienden la medición propiamente tal”, señala Garrido.
El proceso ha requerido información y coordinación de distintas unidades de la Facultad, entre ellas Infraestructura y Servicios Generales, Recursos Humanos, Desarrollo Organizacional, Adquisiciones, Contabilidad, Infotecnología, Jurídica, las escuelas de Ingeniería y Ciencias y de Postgrado y Educación Continua, Decanato y la Secretaría Ejecutiva del Comité por la Sustentabilidad de la Universidad de Chile.
Datos para orientar decisiones
Uno de los principales desafíos ha sido construir información comparable y trazable en un campus que combina laboratorios, equipamiento especializado, infraestructura, docencia, investigación y una comunidad con alta movilidad diaria.
“El principal aprendizaje es que en una institución compleja la gestión climática no puede depender exclusivamente de un equipo de sustentabilidad. Necesitamos que áreas como infraestructura, servicios generales, arquitectura, administración, por mencionar algunos, entiendan que los datos que generan también son información ambiental relevante. Cuando logramos integrar esas distintas capacidades, la huella de carbono se transforma desde un inventario en una verdadera herramienta de gestión y de toma de decisiones”, sostiene el encargado de la OIS.
El nuevo reconocimiento establece, a su vez, un estándar para los próximos años. Entre los desafíos están profundizar la reducción de emisiones, avanzar en eficiencia energética, movilidad, gestión de residuos y operación sustentable del campus, utilizando la información acumulada para orientar decisiones e inversiones.
“Nuestro propio campus puede funcionar como un espacio de aprendizaje donde estudiantes, académicos y profesionales puedan observar cómo se cuantifican impactos, cómo se diseñan soluciones y cuáles son las dificultades reales de implementarlas. Hay una oportunidad muy potente de vincular lo que hacemos operacionalmente como institución con la formación de las personas que tendrán que enfrentar estos desafíos en el futuro”, concluye Pablo Garrido.

