Integrantes de los tres estamentos de la FCFM participaron el 2 de septiembre en una jornada sobre prácticas restaurativas en la convivencia universitaria. El encuentro reunió a personas de distintas unidades y roles, con mayor presencia de funcionarios/as. La actividad se enmarca en una línea de trabajo desarrollada por universidades del Consejo de Rectores de Universidades Chilenas (CRUCH) en torno al diálogo y la resolución colaborativa de conflictos. 
Para José Rutllant Costa, mediador de la Oficina de Mediación Universitaria de la FCFM, estos espacios permiten abordar los desacuerdos desde una lógica preventiva y de cuidado de los vínculos.
"Propiciar espacios donde las personas puedan ser escuchadas, aprender y reflexionar en conjunto sobre temas complejos, fortalece el sentido de pertenencia a la comunidad de Beauchef. Los conflictos se pueden abordar de una mejor forma cuando existe confianza y vínculos que puedan sostener los desacuerdos y roces esperables en cualquier grupo humano diverso", expresó.
Diálogo y reparación
La actividad utilizó la metodología del Centro Nansen para la Paz y el Diálogo, que pone énfasis en el conocimiento de quienes participan, la construcción de confianza y la generación de acuerdos para sostener una conversación significativa. 
Francisca Olivares, mediadora estudiantil de la DIRBDE, explicó que esta experiencia recoge una línea de trabajo implementada por el CRUCH.
"Gracias a instancias como esta, podemos transmitir a la comunidad herramientas en torno a prácticas restaurativas, las cuales son posibles gracias al amplio despliegue de modelos de gestión colaborativa de conflictos", destacó.
Durante la jornada, Carolina Díaz Herrera, psicóloga de la Oficina de Mediación Universitaria de la FCFM señaló que el principal interés estuvo en conocer con mayor profundidad los alcances de las prácticas restaurativas y en explorar alternativas que permitan un aprendizaje y responsabilización de conductas..
"Existe un consenso respecto a las limitaciones que tiene la respuesta institucional tradicional para abordar el tema de los daños y una apertura de la comunidad a posibilidades de reparación que van más allá de lo estrictamente punitivo", relevó. 
Esta experiencia forma parte de un programa mayor. La Oficina de Mediación planea desarrollar nuevos diálogos comunitarios y en octubre realizará un taller sobre comunicaciones que cuidan la convivencia.
En el intertanto, el mediador José Rutllan hizo un llamado a considerar el apoyo de la institucionalidad instalada en la FCFM para resolver problemas de convivencia. "Invito a la comunidad a acercarse a la Oficina de Mediación donde contarán con un espacio confidencial para orientarse respecto a las distintas alternativas a nivel individual o colectivo que pueden encontrar para abordar situaciones que puedan estar afectando la convivencia y o bien adquirir otras herramientas que posibiliten prevenir situaciones más complejas como la violencia o el acoso", concluyó Rutllant.

