“La Comisión Local de Autoevaluación (CLAI) es la instancia formal responsable de coordinar y fortalecer los procesos de autoevaluación institucional dentro de la Facultad”, explicó Rodrigo Pascual, académico del Departamento de Ingeniería Mecánica y presidente de esta comisión permanente de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile, al realizar un balance del trabajo desarrollado durante 2025. 
Creada con el objetivo de instalar una cultura de aseguramiento de la calidad que trascienda los procesos de acreditación, la CLAI coordinó durante el último año un proceso sistemático de análisis institucional, alineado con el Plan de Desarrollo de la FCFM y orientado a generar insumos claros para la toma de decisiones.
Una cultura de autoevaluación más allá de la acreditación
La Comisión surge por un mandato a nivel de toda la Universidad y para todas las Facultades, en 2018, explicó su presidente, “con el propósito principal de instalar, de manera autónoma, una cultura permanente de aseguramiento de la calidad que trascienda los procesos de acreditación”. Su labor se centra en recabar evidencias, identificar brechas y apoyar la mejora continua en los distintos ámbitos del quehacer de las Facultades. 
Este enfoque permitiría anticiparse a cambios del entorno y fortalecer la calidad, pertinencia y sostenibilidad del rol público de la FCFM. Como señala Rodrigo Pascual, contar con un espacio permanente de reflexión crítica “permite mejorar de manera continua y anticiparse a los cambios del entorno, especialmente en las áreas de formación, investigación y vinculación con el medio”.
Cinco ámbitos para un análisis integral
Durante 2025, el trabajo de la CLAI se estructuró en los cinco ámbitos definidos por la Comisión Superior: Formación; Gestión y Tecnología; Comunidad y Calidad de Vida; Extensión, Vinculación con el Medio y Comunicaciones; e Investigación, Creación Artística e Innovación. Esta estructura aseguró coherencia institucional y alineamiento con las prioridades estratégicas de la Facultad y la Universidad, afirmó el académico. 
Para identificar y priorizar brechas, Rodrigo Pascual propuso utilizar la metodología denominada “Proceso Analítico de Jerarquización” (AHP por sus siglas en inglés). Los criterios que contempló el método AHP fueron de severidad, alcance, urgencia y verosimilitud, entendidos como el impacto sobre los objetivos estratégicos, la magnitud de los ámbitos afectados, la necesidad de abordaje oportuno y la probabilidad de que una brecha represente una debilidad real si no se interviene.
Participación triestamental como aprendizaje clave
El académico Rodrigo Pascual destacó que uno de los hallazgos importantes del proceso fue el impacto positivo de la participación triestamental. Académicos/as, funcionarias/os, estudiantes, directivos/as y expertos/as externos participaron mediante reuniones semiestructuradas, donde se discutieron de manera directa las brechas identificadas. 
“Un hallazgo relevante fue constatar que la calidad del proceso de autoevaluación mejora significativamente al incorporar instancias participativas triestamentales y metodologías sistemáticas, capaces de abordar de manera explícita la naturaleza multicriterio del análisis de brechas”, afirmó Pascual. En esa línea, agregó que “hay una necesidad en todos los estamentos de aportar a la comunidad, detectar las oportunidades de avances, poder identificar los problemas y entregar ideas sobre cómo contribuir a superarlos (…) Esto abrió una línea de reflexión sobre cómo fortalecer estos enfoques para lograr evaluaciones más robustas, legitimadas y útiles para la toma de decisiones en la Facultad”, enfatizó.
Oportunidades de mejora
La CLAI avanzó en transformar los diagnósticos en acciones concretas: “Durante 2025 la Comisión transformó la identificación de brechas en oportunidades de mejora mediante un proceso sistemático de priorización”, explicó su presidente. Para las brechas más críticas se establecieron vínculos con el Plan de Desarrollo vigente de Facultad, se propusieron indicadores de desempeño y se propuso responsables, para facilitar su trazabilidad y utilidad para la gestión. 
Proyección 2026: consolidación y mayor visibilidad
De cara a 2026 y los años siguientes, la Comisión se plantea consolidar la autoevaluación como un proceso permanente e integrado a la gestión académica y estratégica de la Facultad. Entre sus desafíos está profundizar metodologías participativas, mejorar el seguimiento de brechas priorizadas y fortalecer la comunicación interna.
Para Rodrigo Pascual una de las metas principales es “fortalecer su rol como apoyo efectivo a la toma de decisiones” y avanzar en que sea “ampliamente conocida y reconocida por los diferentes estamentos de la comunidad universitaria como una herramienta para mejorar la Facultad y hacerla más robusta y adaptable en un entorno de alta incertidumbre y volatilidad”.
Integrantes de la CLAI:
Rodrígo Pascual (DIMEC/académico) Presidente integrante titular.
Andreina Garcia DIMIN/académica) integrante titular, vicepresidenta.
Marcos Flores (DFI/académico) integrante titular.
Gonzalo Navarro (DCC/académico) integrante titular.
Patricio Aceituno (DGF/prof. Emérito) integrante asesor.
Valeria Villagran (DAII/funcionaria) integrante asesora.
Jovita Ortiz (Facultad de Medicina) intrgrante externa.

